Me alegro de saber de tí Julio, y me alegra que te guste ya que sin tu ayuda lo que actualmente he realizado sería imposible. Gracias por todo y me alegra saber de tí de nuevo.
Gracias por el ofrecimiento Ramón, pero la colocación de la cinta aislante ha sido mas por impaciencia que por otra cosa. Además tengo el ofrecimiento de Villaamil que lo tengo aquí al lado, pero de todos modos gracias como siempre, por opinar y por tus consejos, al igual que con Villaalmil, Zapapolaco, y todos los que de alguna manera colaboran con el foro, ya que sin la sabiduría de todos sería imposible llegar hasta donde he llegado ( pensad que es mi segundo modelo y el primero sobre plano. Me estoy poniendo demasiado tierno...).
Respecto al plano que manda julio, está muy bien, y respecto a mi modelo veo que el plano tiene las pizas al tresbolillo y el mio las tiene todas al hilo. Bueno no sabremos nunca ( sin planos o fotos) como eran en realidad estos navíos, aunque el resultado en el modelo en cuestión es bastante razonable.
por cierto Julio, el escudo que el Oquendo llevaba en proa es el escudo del señorío de Guipuzcua, en Honor a la familia Oquendo, te pongo un estracto sacado del Foro Historia naval de España y paises de Habla Hispana, volcado por Otto.
"En 1857 a instancia del noble historiador y político monárquico don Nicolás de Soraluce y Zubizarreta, trascendente historiador de Guipúzcoa, extendió la iniciativa de elevar una estatua a nuestro insigne Capitán marino español don Antonio de Oquendo y Zandátegui en la ciudad de San Sebastián.
Su pasión histórica por nuestro marino, en aquellos delicados momentos políticos y militares, no se traslado inmediatamente a la diputación guipuzcoana.
En su afán de recuperar la memoria de don Antonio, Soraluce organizó una suscripción en la que la reina Isabel II, Napoleón III y la emperatriz Eugenia financiaron junto a las aportaciones populares dos enormes y preciosos lienzos retribuidos al pintor don Antonio Brugada, alumno aventajado de Goya, que fueron ejecutados en 1858 y que se encuentran, hoy todavía, expuestos en las escalinatas principales de la antigua casa consistorial de San Sebastián y que representan las mas importantes acciones de guerra de nuestro imperecedero héroe marino.
Don Nicolás, como alcalde que fue de la ciudad, continuó en su patriótico empeño de enaltecer a nuestro marino con un monumento en una plaza principal de San Sebastián. Su petición la presento directamente ante las Juntas Forales como caballero procurador de Zumarraga, reconociendo, el 10 de abril de 1867, el ayuntamiento de San Sebastián la consideración de erigir una estatua de bronce al Capitán don Antonio de Oquendo.
Los cañones que fueron fundidos para la obtención del bronce con el que se construyo la estatua fueron entregados por la Armada y tras muchas vicisitudes históricas, el 5 de septiembre de 1887 se verificó con la mayor solemnidad la colocación de la primera piedra del monumento presidida por la Familia Real.
Presidieron el acto en San Sebastián y colocaron la primera paletada de mortero para su basamento, la Reina Regente y su hijo don Alfonso XIII, acompañados por la Princesa de Asturias doña Maria de las Mercedes y la Infanta doña Maria Teresa.
Asistieron a la Reina, entre otras muchas autoridades, el presidente del consejo de ministros don Práxedes Mateo Sagasta y varios de sus ministros.
En el acto de clausura de la inauguración el ministro de marina se dirigió al público exaltando las glorias marítimas de Guipúzcoa concluyendo por manifestar que tenía el encargo de transmitir la voluntad de S.M. la Reina de que uno de los primeros buques de España que se construyeran llevara el nombre de la familia naval Oquendo en reconocimiento a su lealtad a España. El acto fue extractado en un acta notarial, en español y vascuence por don José Francisco Orendain, notario real.
El crucero protegido una vez botado lucia en su proa el escudo de Guipúzcoa con los doce cañones ganados al francés en la batalla de Belate por el Señor de Leyzaur, Pariente Mayor.
El buque de guerra no recibió el nombre, por gracia real, en honor de don Antonio, que bien se lo merecía, si no por toda una amplia familia de marinos Oquendo que sirvieron a España. Los Capitanes Oquendo, Leyzaur, Lazcano, Aramburu, Echeverri, Lizárraga, Echazarreta, Gamboa, Laya, Aguirre y Mendizábal Pérez de Isaba.
El crucero siempre ostento con honor el nombre nuestros marinos españoles y guipuzcoanos"
gracias de corazón.
saludos a todos.
Agustín