En esta ocasión, describiré lo relacionado con las escotillas del “Loteta” y la confección de su mástil y parte de su jarcia, aunque adelanto que la mayoría de elementos aún están pendientes de su instalación en el barco, actividad que tengo previsto realizar para la próxima primavera, pues el «astillero» solo está activo durante este periodo y el verano.
Salvo modificaciones de última hora, el “Loteta” tendrá sobre cubierta todos los elementos visibles en la imagen 58; también tendrá el apoyo del mástil y las trincas de cubierta necesarias para riostrar su velamen, obenques y stays. El mástil y la botavara del barco los hice con tubo de aluminio anodizado de 12.8 mm de Ø ext.; según su escala, el primero debería tener una longitud de 1.800 mm, pero la he reducido a 1.500 mm porque creo que será más fácil de manejar cuando transporte al “Loteta” a sus lugares de navegación. Para el extremo superior del mástil, construí en aluminio - salvo lo señalado – el dispositivo mostrado en la imagen 59, que realizará las funciones de tensar la vela mayor, permitirá su giro en función de la dirección del viento, riostrará el stay de popa al mástil y puede que alguna otra función más que, en su momento, decidiré. Asimismo, doté al mástil con tres crucetas que previamente compré (un despiece de las cuales se ve en la imagen 60). La unión de mástil y botavara la hice mediante un pinzote que también adquirí (su despiece se ve en la imagen 61). No adjunto la imagen del mástil completo porque, su fotografía, no muestra los detalles con la definición conveniente, a causa de su desproporción alto ancho.
El pie del mástil (ver imagen 62), que fijé mediante tres tornillos a la cubierta, lo hice a partir de una pieza proveniente de un aparato averiado, y desempeñará las funciones de mantener en su sitio el mástil, e impedir el giro sobre sí mismo por el efecto que pueda transmitirle la rotación de la botavara bajo el empuje del viento. La imagen 63 muestra la ubicación de las trincas de cubierta y el apoyo del mástil. Sobre esa imagen, destaco la escotilla de proa que no la había previsto en el diseño inicial del barco pues, ciertos inconvenientes de acceso su interior, y el cambio del servo que había previsto, por el actual, me obligaron a dotarlo con esa escotilla adicional, que hoy considero un cambio positivo y al que, en su momento, fui bastante reacio.
Las escotillas del “Loteta” son circulares y, sus bordes están provistos de una depresión para que sus tapas queden a ras de cubierta cuando estén montadas sobre ellas. Entre la tapa y su escotilla, está dispuesta una junta de gomaespuma, obtenida a partir de las juntas que utilizan actualmente los fontaneros para estancar las uniones cisterna-inodoro. La imagen 64 muestra el esquema de las escotillas y la 65 el primer plano de una tapa. Para comprobar la estanqueidad de las escotillas, durante una hora, cubrí con agua una de ellas, tras lo que constaté ausencia total de fugas.
Con todos sus elementos de a bordo instalados, excepto mástil, jarcia y velas, sometí al “Loteta” a su primera prueba de flotación, con objeto de comprobar su asiento y estabilidad de rumbo. La imagen 66 habla por sí misma del resultado de la primera. Con respecto a la segunda, reconozco que tenía bastantes dudas, pues la instalación “a ojo” del timón y la orza, me dejó bastantes dudas sobre su comportamiento en navegación; sea como fuere, las varias pruebas a que sometí al “Loteta”, consistentes en empujarlo de popa para comprobar si su rumbo caía hacia babor o estribor, fueron concluyentes, pues mantuvo su rumbo recto y firme.
De momento, es todo lo que puedo describir sobre el “Loteta”, el próximo relato no será antes del próximo mes de Mayo.
Gracias a cuantos habéis aguantado el rollo.
A todos, un saludo,
V. Amo