Dejé el hilo hace cosa de un mes con unas cuantas cuadernas cortadas. Bien, ya están cortadas y colocadas (provisionalmente) todas las de la sección central de las tres en que dividí el casco. Son 43. Las restantes hasta 65 irán: 13 en la sección de proa y 9 en la de popa.
La razón por la que voy a trabajar separadamente estas secciones de proa y popa es porque cuando estén todas las cuadernas hechas y con el perfil exterior acabado, la referencia que seguiré para alinearlas en altura será el pie de la cuaderna, donde descansa sobre el dormido de la quilla y sobre los de proa y popa. El primero de ellos –correspondiente a la sección central- será recto, así que no hay problema en la alineación de las cuadernas. En proa y popa los dormidos se elevan y no forman una recta, sino una curva que levanta el pie de las cuadernas.
Por tanto, antes de desmontar las secciones de contrachapado de estas secciones de proa y popa, tengo que trazar la curvatura de los dormidos y trasladarla al bloque de contrachapado con la mayor precisión posible y retocar el bloque donde haga falta. Pienso hacer una plantilla –una galga- de contrachapado para determinar la curva y la anchura del pie de las cuadernas en este punto. Ya iré poniendo fotos de esto.
Las cuadernas definitivas de aliso son unos 1 ó 2 mm mayores que las claras que hay entre ellas. Este es el exceso de material que habrá que retirar para que tomen su forma exterior (el gálibo) correspondiente y queden también con su ángulo de chaflán. En la parte central este ángulo es casi inapreciable, pero en los extremos se va haciendo más evidente como es lógico. Ahora se trata de lijar hasta llegar a tocar el canto pintado de blanco de las claras. En este punto, parar.
En la foto se puede ver un poco de esto que comento. Al fondo, las cuadernas de contrachapado (¿Protocuadernas?) después de desmontadas. De momento ya no tienen uso, salvo que son una referencia para las definitivas que están montadas en el bloque con las claras. Las guardaré y ya veremos qué hago con ellas.
Cuando todas las cuadernas y claras están alineadas sobre el bastidor, se sujetan entre sí con tres varillas roscadas que ocupan toda la eslora. Cada cuaderna está encolada provisionalmente –colocando un papel en medio- a una clara de contrachapado; a la otra clara queda sujeta sólo por la presión de las cavillas. Una vez bien apretado el conjunto se puede retirar el barco del bastidor para manipularlo en lo que sea necesario: básicamente para el lijado de los cantos. Habrá que hacerlo a mano: no me gusta meter máquinas en estas cosas.
En el centro se ven unas cuadernas sin claras: son las maestras. Puesto que son idénticas no tienen chaflán y no se requiere clara de contrachapado entre ellas. La clara sí estará en el espacio vacío que habrá entre ellas una vez montadas definitivamente en el dormido y quilla (queda muuucho para eso).
La cuestión ahora es por dónde seguir. Cuando tengo que hacer mucho serrín trabajo en la terraza de casa para no liar mucho, así que si hace buen tiempo aprovecharé para lijar la sección central. Si hace malo y tengo que trabajar dentro de casa me dedicaré al asunto trazar la curva de los durmientes e ir adelantándo trabajo en el plano… de momento, a pasar las navidades y después ya veremos.
…Felices Fiestas, por cierto.