Leopoldofran dijo:Yo creo que la cabilla, que no es más que un palo en un bujero es más vieja que el Ebro, debemos ser muy idiotas para no pensar en hacer un agujero al lado de otro para inventar el cabillero. Se dan muchas cosas por hechas que luego resulta que no. Hace dos meses descubrimos en el museo naval cómo iban los cabilleros laterales en el San Genaro y en el Real Borbón y nos explicamos porqué en excelentes modelos no existen cabillers laterales en forma de tablones firmemente unidos a la amurada, como se ponen habitualmente, digamos a la inglesa. Lo puse en este mismo hilo, no hubo ningún comentario , debe ser que todos conocías su existencia o que no os lo creisteis, pero lo gordo es que en tantos años no lo hubiéramos visto ni Peregrino ni yo. Lo que es seguro es que en el reglamento de 1737 vienen y en algún sitio tendrán que ponerse.
Curiosamente en el modelo de la capitana Nuestra Señora de la Concepcion, del museo naval de Madrid, que es del siglo XVII, hay cabilleros a la inglesa por todos lados y nadie se sorprende
Saludos, feliz Navidad a todos nuevamente.
Leopoldo, me parece que el famoso misterio de los cabilleros levitantes del San Genaro tiene una explicación bastante prosaica.
Efectivamente no parecen ser fruto de ninguna restauración, sino de un “implante” deliberado del Infante Don Gabriel, que, en 1774, encargó a José del Águila, ayudante de construcción del arsenal de Cartagena, que lo completase, poniéndole el aparejo y artillería que faltaban.
Todo apunta a que el señor José del Águila se encontró con un problema exactamente igual al tuyo con el Glorioso: no tenía sitio donde poner los cabilleros que necesitaba y los dejó levitando en el vacío.
Se non è vero è ben ritrovato
Véase
https://bibliotecavirtual.defensa.gob.es/BVMDefensa/es/consulta/registro.do?id=40928





