El otro día fui al museo con Alejandro ( Peregrino) . Como siempre estaba muy mal iluminado en todos los modelos de valor, las mierdas en cambio las tienen muy lucidas. Aducen que la luz estropea los modelos.
Bueno, pues con un telefono movil sacó unas fotos sumamente enfocadas debido probablemente a la cortísima distancia focal del objetivo y al poder apoyar la cámara en el vidrio se consigue una buena exposición.
Mirando las fotos me dí cuenta de que en modelos importantes como el Real Borbón o el San Genaro, las cabillas se afirman en un cabillero volante del que nunca había tenido conocimiento a pesar de que llevo sesenta años mirando. Pongo una foto del San Genaro donde se pueden ver en ambas bandas.
Eso explica que el enorme modelo del Nepomuceno y otros semejantes no tengan cabilleros laterales y en cambio en su lugar tienen grandes maniguetas que impiden su colocación. Así queda disponible la amurada para las maniguetas y las portas de los cañones.
¿Cómo se sujeta ese cabillero volante? A primera vista se ve que va adosado o casi a la batayola de la red de empalletados, pero ese no es un punto suficientemente resistente por decir algo. Pero podría fácilmente inmovilizarse con dos o más cabos que partiendo de un cáncamo en cubierta subieran a rodear el cabillero con un amarre cuadrado y continuaran en la misma línea hasta topar con un obenque al que afirmarse fácilmente.
Una buena parte de las maniobras que van a ese cabillero pasan previamente por un motón de retorno en el tarncanio por lo que su tracción es hacia abajo mientras que las maniobras que carecen de moto de retorno van directamente al cabillero tirando hacia arriba.
A mí me ha resuelto el problema porque el cabillero de tabla fijado a los obenques queda inaccesible si hay empalletado o si las dimensiones de la amurada son las de un navío, en una fragata sí se llega relativamente bien pero en el navío no.
Esta solución que solo he visto en barcos españoles es aplicable a los nepomucenos , santisimas y similares aunque por supuesto nadie los va a poner, yo simplemente lo cuento.
Saludos


