Me he quedado sin madera apropiada para hacer las curvas entre baos, cuando aún me faltan 24 curvas para terminar las de la primera cubierta. Así que no me ha quedado más remedio que ir a cortar madera al cerezo del que me estoy sirviendo y me he pasado toda una tarde dándole a la motosierra. Para mí, esta tarea, forma parte de la construcción del barco, como se hacía en los antiguos astilleros de ribera.
La suerte es que un vecino mío, hace unos años, secó el cerezo por culpa de una disputa con el vecino lindante, y lo dejó así porque no tenía medios para cortarlo. Así que tengo madera completamente seca y en un estado sanísimo.
No es la primera vez que le quito madera a este árbol, pero en esta ocasión ya he hecho, creo, remanente suficiente para todo lo que me queda de barco.
Aprovecho fundamentalmente las horquillas, que es de donde salen las maderas que su beta hace ángulo.
Después de esta tarea, continuaré con la faena.
Saludos
Luis