josechu
Referente
La Resistencia, Post nº 4
Resistencias de hilo o bobinadas
Generalmente están constituidas por un soporte de material aislante y resistente a la temperatura (cerámica, esteatita, mica, etc.) alrededor de la cual, está la resistencia propiamente dicha, constituida por un hilo cuya sección y resistividad depende de la potencia y de la resistencia deseada.
En los extremos del soporte se suele fijar dos anillos metálicos sujetos con un tornillo o remache cuya misión, además de fijar en él el hilo de resistencia, consiste en permitir la conexión de la resistencia mediante soldadura a la pcb.
Por lo general, una vez construidas, se recubren de un barniz especial que se somete a un proceso de vitrificación a alta temperatura con el objeto de proteger el hilo y evitar que las diversas espiras hagan contacto entre sí. Sobre este barniz suelen marcarse con serigrafía los valores en ohmios y en vatios, tal como se observa en esta figura. En ella vemos una resistencia de 250 & Omega, que puede disipar una potencia máxima de 10 vatios.

Aquí vemos el aspecto exterior y estructura constructiva de otras resistencias de alta disipación (o de gran potencia). Pueden soportar corrientes relativamente elevadas y están protegidas con una capa de esmalte. Son resistencias bobinadas, de diferentes tamaños y potencias, con su valor impreso en el cuerpo.

Las Resistencias químicas
Con las resistencias de hilo, para tener un valor óhmico elevado necesitaríamos una cantidad de hilo tan grande que en la práctica resultarían muy voluminosas.
Con las resistencias químicas, se puede se realizar de forma más sencilla y económica empleando, en lugar de hilo, carbón pulverizado mezclado con otras sustancias como por ejemplo grafito.
Existen varios tipos de carbón aglomerado, entre ellos los de película de carbón y de película metálica. Normalmente están constituidas por un soporte cilíndrico aislante, de porcelana u otro material parecido sobre el cual se deposita una capa de ese material resistivo.
Resistencias de hilo o bobinadas
Generalmente están constituidas por un soporte de material aislante y resistente a la temperatura (cerámica, esteatita, mica, etc.) alrededor de la cual, está la resistencia propiamente dicha, constituida por un hilo cuya sección y resistividad depende de la potencia y de la resistencia deseada.
En los extremos del soporte se suele fijar dos anillos metálicos sujetos con un tornillo o remache cuya misión, además de fijar en él el hilo de resistencia, consiste en permitir la conexión de la resistencia mediante soldadura a la pcb.
Por lo general, una vez construidas, se recubren de un barniz especial que se somete a un proceso de vitrificación a alta temperatura con el objeto de proteger el hilo y evitar que las diversas espiras hagan contacto entre sí. Sobre este barniz suelen marcarse con serigrafía los valores en ohmios y en vatios, tal como se observa en esta figura. En ella vemos una resistencia de 250 & Omega, que puede disipar una potencia máxima de 10 vatios.

Aquí vemos el aspecto exterior y estructura constructiva de otras resistencias de alta disipación (o de gran potencia). Pueden soportar corrientes relativamente elevadas y están protegidas con una capa de esmalte. Son resistencias bobinadas, de diferentes tamaños y potencias, con su valor impreso en el cuerpo.

Las Resistencias químicas
Con las resistencias de hilo, para tener un valor óhmico elevado necesitaríamos una cantidad de hilo tan grande que en la práctica resultarían muy voluminosas.
Con las resistencias químicas, se puede se realizar de forma más sencilla y económica empleando, en lugar de hilo, carbón pulverizado mezclado con otras sustancias como por ejemplo grafito.
Existen varios tipos de carbón aglomerado, entre ellos los de película de carbón y de película metálica. Normalmente están constituidas por un soporte cilíndrico aislante, de porcelana u otro material parecido sobre el cual se deposita una capa de ese material resistivo.









