Este post me va de perlas para justificar mi postura de "compra cero", cuando hago algún proyecto, el reciclaje de materiales es siempre una prioridad. Por tacañería (obligada por mi escaso bolsillo); por conciencia ecológica; por acostumbrarse a resolver con los recursos a tu alcance, por respeto a los materiales, la energía y tiempo que se empleó para crearlos que se merecen una segunda (y más) vida; por muchos motivos es bueno reciclar.
No es un invento moderno, la humanidad lleva toda su historia aprovechando hasta la última migaja de los recursos, todo tiene muchas vidas útiles, y al final, leña, fundición, árido para construcción, alimento para los animales, abono para el suelo ... De la segunda mitad del siglo pasado en adelante hemos entrado en un frenesí consumista que no augura nada bueno. Yo, como la mayoría de los usuarios de este ilustre foro, ya tengo el pescado vendido; pero pienso en mis hijos y las generaciones venideras. No lo tendrán fácil, en el mejor de los casos.
La canoa va viento en popa, Leopoldo. Ayer estuve finalizando los soportes del puente que sujetará las tablas de sotavento, me las arreglé para que el puente se pueda desplazar 53 cm en sentido longitudinal y poder encontrar el punto exacto de ubicación. El puente, un trozo del sobre de una mesa de pino macizo. Las tablas de sotavento, la pala del timón, asientos y soportes varios (sé que me recomendaste tablero marino) unos trozos de tablero contrachapado vulgar de construcción que recuperé de un encofrado. Las bordas, sacadas de listones de teca, recuperados del paseo de unos jardines municipales. Las velas, casi con seguridad, saldrán del sobretoldo de una tienda de campaña que me encontré; sí, es verde, fea, no apropiada para este uso; pero conseguiré que haga su función. Sería una larga lista de cosas recicladas en la canoa que seguro le darán un aspecto trapero, feísta y nada lucido. Me importa tanto como nada. Quiero que navegue, sea funcional, que el reciclaje no comprometa la seguridad, claro está, y con eso me conformo, que no es poco.
En broma, amigos y familia, se rien de mi acusado Diógenes; pero luego siempre te vienen a pedir algún tornillo de esos que recuperas.
Espero que no os moleste esta chapa de tinte ecológico; pero es que estoy muy concienciado en este aspecto. El planeta Tierra es un gran barco, en el que está toda la humanidad. Siempre he estado interesado en los temas políticos, en esta metáfora entiéndase: quien es el capitán y cuál el rumbo de la nave. Hoy en día eso, aunque sigue siendo esencial, ya no me parece prioritario, la nave hace aguas y tiene riesgo inminente de hundimiento. Si naufraga poco importará quien esté al mando y el rumbo que llevaba. O nos ponemos todos reparar las vías de agua y achicar como locos, o nos vamos a visitar a Neptuno.