Prosigo.
Por dentro procedo a la colocación del trancanil, hecho con madera de aliso de 0,5 mm de espesor y 2,5 mm de ancho. Sobre éste coloco los barraganetes, hechos de un cuadradillo de 2 x 2 mm. Para colocarlos, una vez marcadas sus posiciones para que queden equidistantes, me sirvo de un soporte sencillo que consiste en montar sobre una escuadra metálica una de las pequeñas escuadras de madera que me regaló nuestro colega Tijus (q.e.p.d.) Ello permite pegar los barraganetes perfectamente perpendiculares a la línea de quilla (para lo cual he calzado la peana por popa) independientemente de la curvatura del arrufo. El sobrante que asoma por encima de la borda se corta posteriormente con un disco en el Dremel.