En estas dos primeras panorámicas del casco, está colocada una buena parte del esqueleto de las cubiertas, aunque están colocadas provisionalmente, sin mucho cálculo de alturas, porque antes hay que medir bien los extremos y los puntales, de los cuales puedo decir que, en la cámara de la tripulación de popa, donde iban los coys, pasaba de los 2 metros, pero en proa, donde van las bitas de las anclas, tenía como mucho 1,75 metros, ignoro por qué los planos muestran tanta diferencia, aunque sé que en muchos navíos, la altura de las baterías no pasaba de la que tiene éste en la proa. En ellas podéis ver en la cubierta principal de baterías el hueco para el paso del palo mayor y detrás el paso del cabrestante mayor, cuyas mechas al igual que el resto de piezas, cabilleros, abitones, palos, drizas, etc. se pierden en el fondo del barco.
Antes de ellos hay un par de cajeras para las vigas que delimitan la boca del combés, que no están puestas. También están colocadas las cubiertas del alcázar para ir preparando todas las piezas interiores de maniobra que pronto amueblarán la nave. Falta la cubierta de la toldilla que tendrá que esperar, a pesar de ser la más sencilla de todas.
Lo que me gusta de estos barcos son las cabezas de proa tan llenas, dan la sensación de fortaleza, de robustez, y a medida que se van forrando aparece un barco que impone por su arquitectura redonda y fornida, es la herencia de la escuela holandesa en la arquitectura naval, cascos anchos y fuertes, pero con poco calado, lo más eficaz de su época.
En la última foto que os pongo, podéis apreciar que la altura del forro está llegando a los jardines, en el costado están las baterías principales de 18 libras, sobre ellas las del alcázar y la cámara del capitán de 8 libras, en popa los guardatimones, rodeando la limera y en la parte superior los pequeños cañones del coronamiento. Si los materiales hubieran sido de maderas nobles, creo que hubiese podido cortar mejor algunos escarpes para la popa, ya que esta madera tiende a resquebrajarse si es de las más blandas, y al final se abren un poco. El truco está en elegir las mejores y también en que los tablones sean más cortos.
Saludos a todos.
Fernando (Capitán Vernon).