victor amo
Habitual
Con bastante frecuencia veo fotografías en el foro en las que se muestran cascos de modelos impregnados, parcial o totalmente, de emplaste y, lo que es peor, parece como si ésta fuera una práctica propia del modelismo naval y digna de elogio, algo con lo que estoy frontalmente en desacuerdo. Naturalmente, cada uno puede engañarse como quiera, pero guste o no, el emplaste es la evidente manifestación de algo mal hecho.
Así pues, trataré un aspecto de este tema que considero fundamental para quién guste la práctica de un modelismo naval libre de emplastes. En este sentido debo decir que ningún modelista debería iniciar un trabajo sin antes haber comprobado la exactitud del plano de formas del modelo de embarcación que va a construir, aunque solo lo haga de forma somera. Digo esto, porque los métodos de impresión de planos no siempre son los más adecuados para respetar la fidelidad dimensional de los trazados originales, suponiendo, claro está, que estos hayan sido correctamente hechos, en caso contrario aún sería peor el resultado. A esto se añade que los papeles en los que usualmente se reproducen muchos de los planos utilizados para modelismo naval adolecen de la estabilidad dimensional que sería deseable, pues bastantes se deforman a causa de la humedad ambiental, a lo que se añade problemas originados por su plegado que, de alguna manera, alteran sus dimensiones, motivo por el que deberían venderse enrollados.
Volviendo a la reproducción y fidelidad de los planos de los modelos, pondré un ejemplo: acabo de trazar a escala 1/1 el plano de formas de la goleta “Dos Amigos” para lo que me he valido del existente en el libro «The History of American Sailing Ships» de Howard I. Chapelle y pese a que creo bien trazado el plano utilizado por el impresor para incluirlo en el libro, como era de esperar, he detectado diferencias dimensionales de 44.5 mm en la semimanga de su cuaderna maestra, que llevados a un hipotético modelo a escala 1/50, darían un valor de 0.89 mm; valor aparentemente despreciable pero que, a buen seguro, provocaría una ondulación en la superficie del forro del casco, que el modelista, probablemente, trataría de corregir con emplaste.
Digan lo que digan algunos modelistas, el emplaste es un método que subsana errores dimensionales de los modelos, cuyos orígenes deben buscarse en planos incorrectamente trazados o reproducidos, en defectos de corte de las piezas, malos trazados, defectuosos acabados, o todo a la vez.
Saludos,
V. Amo
Así pues, trataré un aspecto de este tema que considero fundamental para quién guste la práctica de un modelismo naval libre de emplastes. En este sentido debo decir que ningún modelista debería iniciar un trabajo sin antes haber comprobado la exactitud del plano de formas del modelo de embarcación que va a construir, aunque solo lo haga de forma somera. Digo esto, porque los métodos de impresión de planos no siempre son los más adecuados para respetar la fidelidad dimensional de los trazados originales, suponiendo, claro está, que estos hayan sido correctamente hechos, en caso contrario aún sería peor el resultado. A esto se añade que los papeles en los que usualmente se reproducen muchos de los planos utilizados para modelismo naval adolecen de la estabilidad dimensional que sería deseable, pues bastantes se deforman a causa de la humedad ambiental, a lo que se añade problemas originados por su plegado que, de alguna manera, alteran sus dimensiones, motivo por el que deberían venderse enrollados.
Volviendo a la reproducción y fidelidad de los planos de los modelos, pondré un ejemplo: acabo de trazar a escala 1/1 el plano de formas de la goleta “Dos Amigos” para lo que me he valido del existente en el libro «The History of American Sailing Ships» de Howard I. Chapelle y pese a que creo bien trazado el plano utilizado por el impresor para incluirlo en el libro, como era de esperar, he detectado diferencias dimensionales de 44.5 mm en la semimanga de su cuaderna maestra, que llevados a un hipotético modelo a escala 1/50, darían un valor de 0.89 mm; valor aparentemente despreciable pero que, a buen seguro, provocaría una ondulación en la superficie del forro del casco, que el modelista, probablemente, trataría de corregir con emplaste.
Digan lo que digan algunos modelistas, el emplaste es un método que subsana errores dimensionales de los modelos, cuyos orígenes deben buscarse en planos incorrectamente trazados o reproducidos, en defectos de corte de las piezas, malos trazados, defectuosos acabados, o todo a la vez.
Saludos,
V. Amo
