Ya tenemos la totalidad de las cuadernas cortadas, ahora comienza el proceso de montar la estructura. Con respecto a esto algunas cosas previas.
1 Aunque las cuadernas estén cortadas no quiere decir que estén terminadas, hay que manorearlas, toquetearlas y, en algún caso corregir algún error. ¿Qué error tenían las mías? Ja, ja.. esto si que no suele decirse. ¿Ninguno? Si, si tenían un error. Ya he dicho que una ventaja de este barco es que no tenía arrufo. Una vez leí un libro que se llamaba Astucia Fotográfica, se podría escribir otro que se titulase Astucia Modelística. Uno de los problemas a la hora de montar una estructura es encontrar un suelo firme en el que confiar, bien sea un picadero , una falsa quilla, algo QUE NO SE MUEVA y sea estable. En un modelo sin arrufo...¡Que mejor que el suelo! Basta con poner las cuadernas bocabajo y ya tenemos un punto de referencia solido: el suelo; sin embargo, esto implica cortar cuidadosamente la línea superior (la de la cubierta y que volteada la cuaderna apoyará en el suelo) y cuidadosamente quiere decir en linea recta y por el mismo sitio. Yo no había cortado esta línea por el mismo sitio pues en el plano de líneas, en lo alto de cada cuaderna, hay una doble línea correspondiente a una moldura o trancanil que recorre la cubierta, por otro lado algunas de las cuadernas se prolongaban para recoger la estructura superior, resultado: tuve que recortar las cuadernas para que todas apoyasen invertidas por la misma línea de cubierta.
2 Aquí viene la chicha. Desde el primer momento me pareció que en un modelo de estas características y tamaño, el esquema tradicional de falsa quilla y tracas, no casaba bien. Entre otras cosas por el tamaño, mi astillero no es muy grande y manejar esa estructura de cerca de 1.40 metros es algo a evitar en lo posible. Así pues opté por un sistema alternativo: modulos.
He observado hasta la saciedad que la falsa quilla de los kits cerrados de mamparos (la enramada es otro mundo con otras reglas) molesta mas que ayuda, es mas , montar la estructura y cerrar el casco se convierte, a menudo, en una guerra contra el reviro y los caprichosos derrotes de la falsa quilla. Se suele luchar contra esto con tacos de madera así que ¿por qué no desplazar el esfuerzo de la falsa quilla a los tacos de madera? Si hacemos eso la falsa quilla carece de utilidad estructural puede sustituirse por unos trocitos de madera que sirvan para alinear los modulos en el proceso de montaje, y, en los extremos para el codastre y el tajamar, pero siempre trocitos pequeños, manejables y sin problema de giros etc. Otras ventajas inherentes: se pueden montar los mamparos de dos en dos aisladamente, y así sucesivamente, sin tener que montar el barco entero hasta el último momento. Por otro lado, al montar modulo a modulo, se minimiza el riesgo de errores, reviros etc. Así la manipulación es muchísimo mas fácil y cómoda.
3 Por supuesto este sistema modular casa muy mal con las tracas, por lo que tambien decidí prescindir de ellas y sustituirlas por placas de madera. Esto se verá mas adelante.