LuisQ dijo:Cayetano dijo:Luis, al margen de las opiniones de cada uno que pueden ser muy variadas y todas respetables hay un hecho innegable:
El sistema actual de votación no juzga cuál es el mejor, sino cuál es el más me gusta, aunque sea el peor.
Es decir, es la exaltación de la subjetividad, la sustitución del juicio técnico por el afectivo o el estético, el triunfo del corazón sobre la cabeza (¿Qué os parece cómo me ha quedado la frasecita? Ni el mismísimo Ramón se atrevería a escribir una cosa así :wink: ).
El ganador no podrá decir que su barco ha sido el mejor por la sencilla razón de que no se votará eso. De hecho un pequeño modelo tipo ex-voto naif puede ganar la partida al más perfecto de los navíos de arsenal y eso es precisamente lo que a mí más me gusta del invento.
Sin duda que todas las opiniones son respetables( siempre que no sean un intento de tocar los cataplines a nadie). Pero yo creo que le estamos dando muchas vueltas a algo que no las tiene, pues ¿por qué marcamos tanto y reiteradamente que se juzga lo que más gusta y no lo mejor? Es lo mismo, para mí y supongo que para casi todos, lo que más me gusta es lo mejor. ¿Como voy yo a votar que una cosa es la que más me gusta si creo que otra es mejor? Mejor es un término completamente subjetivo que por sí no define nada concreto y que depende de la valoración individual de cada uno ( o dicho de otra forma del gusto de cada uno).
Y si ese pequeño modelo naif le gana al más perfecto navío de arsenal es porque es mejor, ya que el modelista le habrá dado un toque personal que ha hecho que en lugar de un trabajo artesanal le ha salido un trabajo artístico.
Luis, hablas como lo haría Sócrates: nos gusta el Bien que a su vez es lo mejor, que es lo perfecto, lo óptimo y lo excelso. Así que cuando elegimos lo que mas nos gusta estamos eligiendo lo mejor.
Cayetano, hablas como Sto Tomás: Si bien estamos dirigidos al bien nuestras facultades están perturbadas por la caída del pecado original, así que lo que nos gusta y elegimos no siempre es lo mejor.
Joaquín, tu hablas como Lutero: Estamos tan decaidos por el pecado original que no solo no somos capaces de discernir lo mejor sino que nos vamos a matar entre si en el intento.