Me parece que pinochito habla de dirigir y navegar la goleta sin cazar escotas.
Sólo con el timón...y el viento, naturalmente
Recuerdo que cuando era adolescente, tuve un balandro navegable (nada más que el barco, sin mandos Rc) y lo echamos al mar en Santander.
Pues resulta que pilló viento favorable y casi lo perdemos; hubo que nadar a fondo para recuperarlo.