Presento un nuevo modelo, si bien es cierto que con su proceso de construcción ya avanzado.
Como la confección del casco la he hecho usando mi técnica habitual, que he mostrado repetidamente en el foro, no hay foto alguna de esa parte del proceso. También conviene hacer la observación de que los palos tan sólo están presentados y no son los definitivos, ni por su longitud ni por la inclinación con que aparecen.
Y ahora, a modo de introducción, una breve reseña histórica de este tipo de embarcación.
Hasta finales del siglo XIX, en la zona de Port-Louis, en Bretaña, la pesca de bajura de la sardina con artes de cerco que se llevaba a cabo durante el buen tiempo se complementaba con la pesca de arrastre en invierno de otras especies de mayor talla. Esta faena se realizaba con fuertes chalupas abiertas, de alrededor de 10 m. de eslora y 2,80 m. de manga, con un calado de 0,70 m.
Las condiciones invernales del mar son duras en esas aguas, lo que hacia muy penoso laborar a la intemperie en esas chalupas descubiertas, por lo que, en 1882, un patrón de Lorient tuvo la iniciativa de dotar a su embarcación de una cubierta provisional, que se armaba cara al invierno y se desmontaba con el buen tiempo.
A su vez, según iba escaseando la pesca de bajura, los pescadores se iban adentrando cada vez más en el mar, y pronto se empezaron a utilizar esas embarcaciones con cubierta desmontable en la pesca de arrastre en aguas más agitadas, para las que no presentaban las características náuticas adecuadas.
Por ello, en poco tiempo, se evolucionó a las chalupas cerradas, que poseían una cubierta permanente, pero que se hicieron con las mismas formas de las grandes chalupas descubiertas, manteniendo su sección maestra en U, pero dotándolas de una cubierta a la altura del cintón, una borda abierta como pasamanos, un molinete y mástiles de mayor altura, con lo que todo el peso se añadió en la parte superior y hubo que compensarlo con lastre. Pero el mantenimiento de la sección maestra en U impedía colocar este lastre (indispensable en un arrastrero) lo suficientemente abajo. Además, el momento de adrizamiento de un casco de esa sección en U presenta una fuerte estabilidad inicial que decrece muy rápidamente con ángulos acusados de inclinación, lo que hacía a estas embarcaciones muy sensible a los golpes de mar.
Estas chalupas cerradas, de elegante estampa, mostraron que sus cualidades naúticas no eran las adecuadas para las condiciones de navegación de altura. Entre 1891 y 1900 se produjo el naufragio de once de ellas, lo que llevó al cese de su producción y su sustitución por pequeños dundées con aparejo de queche, que se demostraron mucho más seguros.










Como la confección del casco la he hecho usando mi técnica habitual, que he mostrado repetidamente en el foro, no hay foto alguna de esa parte del proceso. También conviene hacer la observación de que los palos tan sólo están presentados y no son los definitivos, ni por su longitud ni por la inclinación con que aparecen.
Y ahora, a modo de introducción, una breve reseña histórica de este tipo de embarcación.
Hasta finales del siglo XIX, en la zona de Port-Louis, en Bretaña, la pesca de bajura de la sardina con artes de cerco que se llevaba a cabo durante el buen tiempo se complementaba con la pesca de arrastre en invierno de otras especies de mayor talla. Esta faena se realizaba con fuertes chalupas abiertas, de alrededor de 10 m. de eslora y 2,80 m. de manga, con un calado de 0,70 m.
Las condiciones invernales del mar son duras en esas aguas, lo que hacia muy penoso laborar a la intemperie en esas chalupas descubiertas, por lo que, en 1882, un patrón de Lorient tuvo la iniciativa de dotar a su embarcación de una cubierta provisional, que se armaba cara al invierno y se desmontaba con el buen tiempo.
A su vez, según iba escaseando la pesca de bajura, los pescadores se iban adentrando cada vez más en el mar, y pronto se empezaron a utilizar esas embarcaciones con cubierta desmontable en la pesca de arrastre en aguas más agitadas, para las que no presentaban las características náuticas adecuadas.
Por ello, en poco tiempo, se evolucionó a las chalupas cerradas, que poseían una cubierta permanente, pero que se hicieron con las mismas formas de las grandes chalupas descubiertas, manteniendo su sección maestra en U, pero dotándolas de una cubierta a la altura del cintón, una borda abierta como pasamanos, un molinete y mástiles de mayor altura, con lo que todo el peso se añadió en la parte superior y hubo que compensarlo con lastre. Pero el mantenimiento de la sección maestra en U impedía colocar este lastre (indispensable en un arrastrero) lo suficientemente abajo. Además, el momento de adrizamiento de un casco de esa sección en U presenta una fuerte estabilidad inicial que decrece muy rápidamente con ángulos acusados de inclinación, lo que hacía a estas embarcaciones muy sensible a los golpes de mar.
Estas chalupas cerradas, de elegante estampa, mostraron que sus cualidades naúticas no eran las adecuadas para las condiciones de navegación de altura. Entre 1891 y 1900 se produjo el naufragio de once de ellas, lo que llevó al cese de su producción y su sustitución por pequeños dundées con aparejo de queche, que se demostraron mucho más seguros.























