Muchas gracias a todos los que seguís este hilo, y a todos los que hacéis algún comentario. El disfrute que me supone el hacer mis "barquitos" se ve más que multiplicado cuando puedo mostrarlos a otros aficionados.
Sigo con la construcción de la barca de prácticos de Marsella. Comenzando el proceso de su aparejado, y una vez listo el mástil, he montado la entena, dando forma a sus dos elementos componentes, el car y la pena.

Aunque más tarde la entena irá provista de las ligadas correspondientes con las que en la realidad se unen el car y la pena, yo he pegado previamente ambas piezas para facilitar su manipulación.


La embarcación, dotada de una latina y de un foque, no lleva más palos ni más perchas, ya que el puño del foque va amarrado directamente al corto espolón y no emplea ningún botalón. Habiendo terminado ya con esos elementos de la arboladura, comienzo con la fabricación de las velas.
Para la fabricación de las velas voy a emplear una cinta (cinta diamante) que se encuentra en distintos anchos, de los que, en este caso, he elegido el Nº 2, con un ancho de cinta de 6,5 mm, porque es la que me da una anchura de paño que es la que mejor se ajusta a la escala de la barca. Una gran ventaja de esta cinta es que no se deshilacha por los bordes.

La cinta es de un color blanco puro, por los que es necesario teñirla previamente para obtener un tono más adecuado. Como la vela va a ir compuesta por distintos paños, podemos teñir con ligeras diferencias de tono distintos trozos de cinta, con lo que obtendremos una vela menos uniforme.

Se pegan, con pegamento para tejidos, los trozos de cinta entre sí, montándolos mínimamente (unos 0,5 mm es suficiente).hasta elaborar e lienzo de tela que necesitemos para recortar las velas.



Para recortar las velas yo me ayudo de unos patrones recortados en papel, cuyo tamaño y encaje correctos he probado previamente sobre la barca y en la entena.

Una vez recortadas las velas, les pego, por ambas caras, unos bordes o dobladillos, que saco recortando las cintas con un cúter bien afilado. Para su montaje, se sitúa el borde rematado de cinta en la parte exterior del borde de la vela, dejando hacia dentro la parte recortada de la cinta, que es la que se deshilacha.


Conviene vigilar que el borde quede bien pegado para luego poder coser sin problemas la relinga.

Una vez cosida la relinga en todo el perímetro de las velas, he colocado los rizos o matafiones de los que va provista la latina. Para evitar que el “almidonado” de los rizos con cola blanca rebajada manche la vela, la protejo con cinta de pintor, tal y como aparece en las siguientes fotografías.


El sistema para el rotulado de la vela es una adaptación que he hecho de un truco que me explicó
Leopoldofran en la última reunión de Madrid Sierra Norte, y que era para transferir el dibujo de un plano a una plancha de contrachapado, partiendo de una copia en impresora láser de ia imagen del plano invertida (con simetría especular), que se fija sobre la plancha (con la tinta hacia la madera) y se frota con un paño empapado en acetona, con lo que se transfiere la tinta al contrachapado.
Hice pruebas de este truco sobre tela y funciona satisfactoriamente, tal y como se puede apreciar en las fotos. Lo primero que hice fue generar en el ordenador el emblema del ancla y el número de matrícula, guardando ese archivo como imagen para poder invertirla antes de imprimirla.
Una vez impresa la imagen procedí a pasarla a la vela (previos los correspondientes ensayos), con un bastoncillo empapado en acetona. La transferencia es lo suficientemente leve como para no transparentar en el revés de la tela, y aunque el dibujo queda algo menos marcado de lo preciso, sirve perfectamente como guía para retocar con un pincel los números y el ancla.



Saludos,
Javier