Este tema da para abrir un nuevo hilo, pero ya que estamos aquí, vamos al lio.
Es evidente que las cosas ya no son como antes, y no solo en el ámbito del modelismo naval, sino en prácticamente cualquier sector relacionado con productos técnicos o de ocio especializado. Hoy en día compras un electrodoméstico o un dispositivo electrónico y, más allá de la garantía y una simple guía rápida, el manual de detalle, lo tienes disponible en internet. Si lo quieres impreso, el coste adicional corre por tu cuenta. Esa lógica, nos guste o no, se ha normalizado.
En los kits de modelismo ocurre algo muy parecido. Al final hablamos de empresas que necesitan que los números cuadren a final de mes, y eso condiciona tanto el diseño del producto como su presentación. Elaborar una colección completa de planos a escala, bien documentados, etc supone un sobre coste que probablemente, muchos "modelistas" no van a aprovechar. Sin embargo, un manual basado en fotografías paso a paso abre este mundillo a mucha más gente y abre dicho mercado a un sector que, hace años no habría intentado montar un barco ni por asomo.
Creo que el objetivo actual de buena parte del sector no es satisfacer al modelista avanzado sino facilitar que alguien llegue al final del montaje. Se busca que el usuario tenga una experiencia “exitosa”, que termine el modelo, quede visualmente atractivo y, sobre todo, que no abandone a mitad del camino. De ese modo se gana un nuevo aficionado, que probablemente compre otro kit más adelante, o entre en la dinámica del coleccionismo periódico, como @Llaut ha comentado.
En el hilo del Bot de Llum se comenta acertadamente, que la ubicación de los bancos y toletes no es la adecuada, pero pensemos, cuantos kits se venden de ese modelo y a cuantas personas les va a llegar esa información. Al final harán el modelo con mejor o peor habilidad pero el resultado “luce bien” una vez terminado.
Hace 20 años atrás venían muchos planos 1:1 y poco "manual", exigían interpretación y estaban enfocados aun sector muy concreto de modelistas donde tenías que entender lo que estabas construyendo, todo pensado para modelistas implicados. Para lo "fácil", tenías los kits con el casco ya preformado, cuatro maderitas y adornos y en poco tiempo y con poco esfuerzo, barco hecho.
En definitiva, el sector se ha adaptado a una realidad en la que prima la accesibilidad y la rotación de productos. Quien busque máxima fidelidad, planos detallados y un enfoque más “clásico” probablemente tenga que recurrir planos y olvidarse de los kits.
Saludos