Vaya, llego tarde a éste hilo de maquinaria, que son los que más me gustan, y veo que todo lo aportado es excelente y da con la causa del problema.
Al final, evitar ésto es cuestión de práctica, al jugar con el tipo de hoja - velocidad de avance - revoluciones - dureza de la madera...
No obstante, dos observaciones. La primera, comprobación personal, que la Proxxon grande sí que "pierde potencia" al bajar las RPM. Ramón, haz las pruebas por los "extremos" (máximas RPM/mínimas RPM) y te darás cuenta de ello. ¡Cuidado no le vayas a quemar el motor con las pruebas!
Lo segundo es algo que ha apuntado Zapalobaco, a lo que damos poca importancia, y es la ausencia de algo tan fundamental que es el la lámina posterior separadora de corte. Y la mayor parte de las veces es el quid de la cuestión. Como le quitamos a nuestras sierras el protector naranja ese que traen, con ello nos llevamos también esa hoja separadora. Con lo que al cortar, y máximo si cortamos hacia "la guía" la parte fina, "apretamos" la madera en el corte contra el disco con lo que éste quema la madera en el mejor de los casos, cuando no se para (y con el motor todavía en marcha=quemamos el motor)
Así que hay que hacerse una guía. Yo ando en ésto días ingeniándomelas para hacer una con una pletina metálica que pueda anclar a la parte posterior de la sierra, copiándole la idea a Gerard del foro francés. A falta de ésto, una simple cuña de madera puesta a la salida y cogida a la mesa de la sierra como se pueda, con unas pinzas, con un tornillo... hace al avío. Y si no y a unas malas (cuidado con los dedos) una cuñita puesta el el corte, cuando éste sale de la hoja.
Lamento mi falta de claridad, pero son cosas que se ven mejor que se cuentan, al menos para los que no estamos dotados para ésto de la escritura.
Finalmente, y aunque no venga excesivamente al caso, tened en cuenta todos los que poseéis / poseemos herramientas Proxxon que éstas son para lo que son y, consciente de que me puedo meter en una discusión que no deseo al decir lo siguiente, yo prefiero tratar a mis máquinas como "juguetes" a la hora de pedirles prestaciones que como máquinas "profesionales". Porque os aseguro que cada vez que les he hecho una burrada me la han devuelto. Y me temo que la "tolerancia al abuso" de estos cacharros es mínima, y no son precisamente baratos.
Prepararé, cuando el tiempo me lo permita, una serie de artículos para la revista Argonauta sobre las máquinas que manejamos, que espero se vean complementados con las excelentes aportaciones que se leen por aquí y por otros foros.