victor amo
Habitual
He decidido acometer el proyecto de modelo de la fragata “Asturias” que, en su día, perteneció a un grupo de cinco que fueron conocidas con el nombre de clase “Baleares”, por ser este el nombre que ostentó la primera de ellas (ver imagen 1). Estas fragatas entraron en servicio de la Armada Española a comienzos de los años setenta del siglo pasado, y fueron dadas de baja escalonadamente durante la primera década del presente siglo. En la Red hay información sobre ellas, de modo que quien quiera conocer más detalles, puede hacerlo en su navegador tecleando, por ejemplo, “fragatas clase Baleares”.
Desde hace varios años elijo los modelos que construyo ateniéndome a ciertas singularidades del barco real y, concretamente este, lo he elegido por las razones siguientes:
- Nunca he construido ningún modelo de barco de combate.
- En su día, participé en la construcción de estas fragatas (las reales, claro).
Antes de comenzar el relato de este proyecto, debo decir que no me considero un modelista comprometido con los detalles, pues no creo tener ni la paciencia ni el talento necesarios para ello; por tal motivo, solo pretendo que mis modelos tengan un aspecto que los identifique con el barco real que representan con un decoroso nivel de fidelidad y, además, naveguen exactamente igual que ellos. Así pues, quienes disfruten con modelos en los que sean visibles las cabezas de los remaches, le desaconsejo la lectura de este relato. Añado también que, lo siguiente, es la descripción de la metodología que sigo durante el desarrollo del proyecto de un modelo que, evidentemente es una más, ni mejor ni peor que otras, e idéntica a ellas en muchas etapas.
Lo ideal para hacer un modelo de este o cualquier otro barco, sería disponer de su plano de formas o de su cartilla de trazado y el de su disposición general. Para ello, me puse en contacto con el Museo Naval de Madrid que, con toda amabilidad, me comunicaron que no disponían de planos de estas fragatas; también me puse en contacto con la empresa Navantia (otrora E. N. Bazán), constructora de las fragatas, pero, a día de hoy, no he obtenido ningún tipo de respuesta. Dicho lo cual, comencé buscando en la Red cuantas fotografías de éstas fragatas pudieran valerme como guía para su diseño en ordenador; busqué también, sin éxito, planos que pudieran ayudarme, si bien localicé en una web USA – estas fragatas eran una variante de las americanas de la clase Knox - su plano de alzado y otro en planta que, sin embargo, no eran correctos dimensionalmente, aunque me sirvieron de bastante ayuda, especialmente después de ajustar sus dimensiones a las que, del barco real, conseguí en la Red. Con ambas informaciones y las correcciones que me aconsejaron hacer algunas fotografías, tracé a escala 1/1 el plano de la Imagen 2, en él que he anotado las únicas dimensiones del barco que he podido encontrar. Es evidente que el plano no es idéntico al original, pero supongo que no se desviará gran cosa de él.
Casi todos los modelos que he hecho, los he dimensionado a una eslora de 1000 mm pero, en esta ocasión, he decidido construir el modelo a escala 1/100, de modo que los 133.600 mm de su eslora, se convertirán en 1.336 mm, y las demás dimensiones en sus valores correspondientes, operación que realiza el programa de diseño que utilizo en un «plis plas». Con este trazado básico, procedí a la confección del resto del plano de formas del modelo, cuyo resultado es visible en la imagen 3; de él, puedo decir que su bulbo me dio bastante faena, por no decir algo más fuerte (en su interior se alojaba el sonar de la fragata).
Hecho este plano, procedí al cálculo del desplazamiento del modelo por el método de las áreas sumergidas de las cuadernas (ver http://www.modelismonaval.com/foro/viewtopic.php?f=21&t=14965" onclick="window.open(this.href);return false; ), del que obtuve como resultado un valor de 4,2 Kg. Estas fragatas desplazaban 4.177 T, por lo que también pude calcular su desplazamiento por el método de semejanza geométrica (ver la misma dirección de Internet), cálculo que arrojó un resultado de 4,17 Kg, prácticamente idéntico al primero, lo que me confirmó la fidelidad del plano del modelo con relación al plano de la fragata real.
Con este dato, y conociendo los pesos y dimensiones de la hélice, eje y bocina, motor eléctrico propulsor, cardan de transmisión, servos, baterías de estos, y receptor, es posible trazarlos en el interior del modelo y diseñar sus piezas estructurales con el criterio de ajustarlas para que los soporten, sin pasar por alto que, tras estimar el peso del conjunto del modelo, es posible también determinar el peso máximo de las baterías para la alimentación del motor propulsor, sin que sea necesario añadir al modelo lastres que únicamente le aportan peso.
Saludos,
V. Amo
Desde hace varios años elijo los modelos que construyo ateniéndome a ciertas singularidades del barco real y, concretamente este, lo he elegido por las razones siguientes:
- Nunca he construido ningún modelo de barco de combate.
- En su día, participé en la construcción de estas fragatas (las reales, claro).
Antes de comenzar el relato de este proyecto, debo decir que no me considero un modelista comprometido con los detalles, pues no creo tener ni la paciencia ni el talento necesarios para ello; por tal motivo, solo pretendo que mis modelos tengan un aspecto que los identifique con el barco real que representan con un decoroso nivel de fidelidad y, además, naveguen exactamente igual que ellos. Así pues, quienes disfruten con modelos en los que sean visibles las cabezas de los remaches, le desaconsejo la lectura de este relato. Añado también que, lo siguiente, es la descripción de la metodología que sigo durante el desarrollo del proyecto de un modelo que, evidentemente es una más, ni mejor ni peor que otras, e idéntica a ellas en muchas etapas.
Lo ideal para hacer un modelo de este o cualquier otro barco, sería disponer de su plano de formas o de su cartilla de trazado y el de su disposición general. Para ello, me puse en contacto con el Museo Naval de Madrid que, con toda amabilidad, me comunicaron que no disponían de planos de estas fragatas; también me puse en contacto con la empresa Navantia (otrora E. N. Bazán), constructora de las fragatas, pero, a día de hoy, no he obtenido ningún tipo de respuesta. Dicho lo cual, comencé buscando en la Red cuantas fotografías de éstas fragatas pudieran valerme como guía para su diseño en ordenador; busqué también, sin éxito, planos que pudieran ayudarme, si bien localicé en una web USA – estas fragatas eran una variante de las americanas de la clase Knox - su plano de alzado y otro en planta que, sin embargo, no eran correctos dimensionalmente, aunque me sirvieron de bastante ayuda, especialmente después de ajustar sus dimensiones a las que, del barco real, conseguí en la Red. Con ambas informaciones y las correcciones que me aconsejaron hacer algunas fotografías, tracé a escala 1/1 el plano de la Imagen 2, en él que he anotado las únicas dimensiones del barco que he podido encontrar. Es evidente que el plano no es idéntico al original, pero supongo que no se desviará gran cosa de él.
Casi todos los modelos que he hecho, los he dimensionado a una eslora de 1000 mm pero, en esta ocasión, he decidido construir el modelo a escala 1/100, de modo que los 133.600 mm de su eslora, se convertirán en 1.336 mm, y las demás dimensiones en sus valores correspondientes, operación que realiza el programa de diseño que utilizo en un «plis plas». Con este trazado básico, procedí a la confección del resto del plano de formas del modelo, cuyo resultado es visible en la imagen 3; de él, puedo decir que su bulbo me dio bastante faena, por no decir algo más fuerte (en su interior se alojaba el sonar de la fragata).
Hecho este plano, procedí al cálculo del desplazamiento del modelo por el método de las áreas sumergidas de las cuadernas (ver http://www.modelismonaval.com/foro/viewtopic.php?f=21&t=14965" onclick="window.open(this.href);return false; ), del que obtuve como resultado un valor de 4,2 Kg. Estas fragatas desplazaban 4.177 T, por lo que también pude calcular su desplazamiento por el método de semejanza geométrica (ver la misma dirección de Internet), cálculo que arrojó un resultado de 4,17 Kg, prácticamente idéntico al primero, lo que me confirmó la fidelidad del plano del modelo con relación al plano de la fragata real.
Con este dato, y conociendo los pesos y dimensiones de la hélice, eje y bocina, motor eléctrico propulsor, cardan de transmisión, servos, baterías de estos, y receptor, es posible trazarlos en el interior del modelo y diseñar sus piezas estructurales con el criterio de ajustarlas para que los soporten, sin pasar por alto que, tras estimar el peso del conjunto del modelo, es posible también determinar el peso máximo de las baterías para la alimentación del motor propulsor, sin que sea necesario añadir al modelo lastres que únicamente le aportan peso.
Saludos,
V. Amo