Buen día para todos los aficionados al modelismo, sea cual sea la modalidad que esté realizando.
Mi nombre es José Miguel Hernández y resido en Asturias.
Una afición, estancada, ha sido el modelismo naval que comencé con la construcción y finalización -por la presión de los tripulantes- que decían que ya estaba bien de ser marineros de tierra y que para cuando subían a bordo, del galeón San Francisco I y tras casi 10 años rumiando como acabarlo al final ha terminado en la vitrina correspondiente y los tripulantes jugando al escondite.
He de reconocer que su construcción me ha servido de almohada para recapacitar en los horrores a los que iba sometiendo al susodicho y que por supuesto he ido anotando ese como no hacer las cosas.
En ese lapsus temporal he abierto otro tipo de navegación, mucho más vital, a través del Camino Primitivo de Santiago que está llenando mi caminar en esta vida a pesar de los golpes que recibes. He creado una web de ayuda para quienes quieran descubrir como es este maravilloso Camino Primitivo ( hay que recordar que es el primer Camino de Santiago) y gustosamente, por privado, faciitaré la dirección web de la misma.
Ya de nuevo en el astillero y renovado el equipamiento para los planes de trabajo futuros, he vuelto al tinglado donde a la vez que avanzaba con el Galeón se ponía la (falsa) quilla del remolcador Ulises (de RC en Kit de Ocre) con el que estoy en estos momentos.
Pero los planes van más allá. Los planes son hacer dos fragatas, en Kit, la Diana que ya están en la estantería esperando tirarse sobre mi cada vez que paso a su lado. Son para mis hijos (es una indirecta para que se cambien de casa) en cuanto acabe el remolcador y a la vez preparando el material para hacer en arsenal la Mahonesa de Adrian Sorolla según su reciente publicación y de la cual hay una excelente guía de trabajo por él y varios modelistas en este mismo foro.
Este trabajo es a largo plazo y tiene mucha "madera" que preparar. Voy solapando adelantar un poco de trabajo delineando las formas de sus partes para luego (cuando llegue su momento) imprimir las partes y cortarlas en las maderas correspondientes. Una será el peral. He tenido "curando" casi 7 años un lote de troncos que gracias a la donación de una compañera de trabajo, se cargó todo lo que había en su finca, y del que algo se ha podido aprovechar en el corte que de ellos ha realizado la carpintería que me ha preparado los restos para usarlos.
Una nota,como adelanto, para quienes envíen a una imprenta para que traten los planos de esta obra. Hay que tener cuidado con los pliegues de los planos. Hay que alisar muy bien los planos para que no modifiquen las medidas. Me he dado cuenta al dibujar las cuadernas que no quedaban simétricas, por poco, pero como sucede en artillería, un disparo con un desvío de un milimetro en el origen hace que la bala se desvíe 20 metros a 1000 metros. O sea, barco retorcido.
Con estos antecedentes creo que se aprecia que la paciencia es una de mis compañeras de viaje y sin duda un buen fuego lento para que las cosas salgan adelante.
Creo que hay materia para que las futuras publicaciones que haga sobre como voy con las cosas que tengo entre manos puedan servir de ayuda a otros aficionados y a su vez me puedan echar una mano con las sugerencias de como no hacer tan mal las cosas.
Nada más de momento.
Un cordial saludo y seguiremos
José Miguel Hernández
Mi nombre es José Miguel Hernández y resido en Asturias.
Una afición, estancada, ha sido el modelismo naval que comencé con la construcción y finalización -por la presión de los tripulantes- que decían que ya estaba bien de ser marineros de tierra y que para cuando subían a bordo, del galeón San Francisco I y tras casi 10 años rumiando como acabarlo al final ha terminado en la vitrina correspondiente y los tripulantes jugando al escondite.
He de reconocer que su construcción me ha servido de almohada para recapacitar en los horrores a los que iba sometiendo al susodicho y que por supuesto he ido anotando ese como no hacer las cosas.
En ese lapsus temporal he abierto otro tipo de navegación, mucho más vital, a través del Camino Primitivo de Santiago que está llenando mi caminar en esta vida a pesar de los golpes que recibes. He creado una web de ayuda para quienes quieran descubrir como es este maravilloso Camino Primitivo ( hay que recordar que es el primer Camino de Santiago) y gustosamente, por privado, faciitaré la dirección web de la misma.
Ya de nuevo en el astillero y renovado el equipamiento para los planes de trabajo futuros, he vuelto al tinglado donde a la vez que avanzaba con el Galeón se ponía la (falsa) quilla del remolcador Ulises (de RC en Kit de Ocre) con el que estoy en estos momentos.
Pero los planes van más allá. Los planes son hacer dos fragatas, en Kit, la Diana que ya están en la estantería esperando tirarse sobre mi cada vez que paso a su lado. Son para mis hijos (es una indirecta para que se cambien de casa) en cuanto acabe el remolcador y a la vez preparando el material para hacer en arsenal la Mahonesa de Adrian Sorolla según su reciente publicación y de la cual hay una excelente guía de trabajo por él y varios modelistas en este mismo foro.
Este trabajo es a largo plazo y tiene mucha "madera" que preparar. Voy solapando adelantar un poco de trabajo delineando las formas de sus partes para luego (cuando llegue su momento) imprimir las partes y cortarlas en las maderas correspondientes. Una será el peral. He tenido "curando" casi 7 años un lote de troncos que gracias a la donación de una compañera de trabajo, se cargó todo lo que había en su finca, y del que algo se ha podido aprovechar en el corte que de ellos ha realizado la carpintería que me ha preparado los restos para usarlos.
Una nota,como adelanto, para quienes envíen a una imprenta para que traten los planos de esta obra. Hay que tener cuidado con los pliegues de los planos. Hay que alisar muy bien los planos para que no modifiquen las medidas. Me he dado cuenta al dibujar las cuadernas que no quedaban simétricas, por poco, pero como sucede en artillería, un disparo con un desvío de un milimetro en el origen hace que la bala se desvíe 20 metros a 1000 metros. O sea, barco retorcido.
Con estos antecedentes creo que se aprecia que la paciencia es una de mis compañeras de viaje y sin duda un buen fuego lento para que las cosas salgan adelante.
Creo que hay materia para que las futuras publicaciones que haga sobre como voy con las cosas que tengo entre manos puedan servir de ayuda a otros aficionados y a su vez me puedan echar una mano con las sugerencias de como no hacer tan mal las cosas.
Nada más de momento.
Un cordial saludo y seguiremos
José Miguel Hernández
