Pocos barcos, mucho viento y cinco amigos. Suficiente para pasar un rato muy agradable.
Hizo tanto viento que el dragaminas embarcó bastante agua a través de la cubierta de popa, lo descubrimos al final de la navegación. Lo bueno es que con un dedo de agua en las sentinas no se mojó nada, ni motores, ni baterias, ni servos. Sólo se quedó sumergido el receptor de radio ¡¡¡ y seguía funcionando!!! Milagros de la técnica de 2,4 Ghz a 57 €. Si hubiera sido un cosotoso Robbe, seguro que habría dejado de funcionar.
Hizo tanto viento que el dragaminas embarcó bastante agua a través de la cubierta de popa, lo descubrimos al final de la navegación. Lo bueno es que con un dedo de agua en las sentinas no se mojó nada, ni motores, ni baterias, ni servos. Sólo se quedó sumergido el receptor de radio ¡¡¡ y seguía funcionando!!! Milagros de la técnica de 2,4 Ghz a 57 €. Si hubiera sido un cosotoso Robbe, seguro que habría dejado de funcionar.




