Como todos sabéis, las famosas naves del último tercio del siglo XVII destacaron por su tendencia a reducir superficie al viento, y para ello comienzan a construir castillos de proa más bajos y estructuras de popa menos altas y sencillas.
La Berlín es un prototipo que muestra claramente esta tendencia, especialmente en el castillo de proa y la toldilla; al mismo tiempo la magnificencia de los coronamientos propios de los galeones españoles y los navíos franceses del primer tercio del siglo XVII, pierden importancia y adquieren una mayor sencillez.
La Berlin posee unas tallas que se podrían calificar en un punto medio, pues el principado de Brandenburgo se inclina hacia el estilo holandés en casi todos los detalles, como por ejemplo sus ventanales, aunque sigue conservando algunas figuras en las esquinas del espejo de popa que pronto eliminará.
En las fotos que os pongo a continuación, aparece la fabricación de esos ventanales, los cuales llevan un enrejado cuadrado de listones verticales y horizontales, en distintos modelos, que yo he tenido el capricho de transformar en un enrejado propio de navíos exclusivamente holandeses, algunos de los cuales incluso tenían vidrieras de colores, como en las iglesias.
La técnica no guarda secreto al observar las fotos, la red de plástico reciclada procede de un material empleado en renfe para hacer cerramientos para evitar el acceso a las vías, es rojo intenso y está pintado de negro, imitando forja metálica.
Los cristales proceden del plástico de la tapa transparente de una caja de CD'S, de las que cubren los discos.
Los marcos de las ventanas son de madera de cajas de fruta, como no podía ser de otro modo....
Saludos.
Fernando.