Aviso: Este método no es el ortodoxo. Tiene variaciones que cualquier experto podrá criticar con toda la razón del mundo, pero es el que vengo utilizando desde hace unos años, obteniendo los resultados que tanto tiempo he tardado en conseguir.
Antes de comenzar con este largo proceso, creo que es indispensable dejar la pieza a barnizar o lacar con una terminación impecable.
Siempre comienzo el lijado con lijas para madera de grano medio. Cuando ya obtengo una superficie en la que han desaparecido los arañazos, que en algunas ocasiones se producen cuando se lija en distinto sentido de la veta de la madera, afino algo con lija fina para madera, o en su defecto con lija de agua del 240 (aprox.).
Llegado a este punto, sigo lijando, en seco, con lijas de agua del 400. Procuro lijar a favor de la veta para evitar esos minúsculos arañazos que anteriormente he comentado.
Una vez que termino con la lija del 400, sigo con la del 500 o 600, ‘en seco’ y hasta sacar algo de brillo a la madera.
Continúo aplicando dos manitas de tapaporos algo diluido. Una vez que cada mano de tapaporos está perfectamente seca y para eliminar los brochazos del tapaporos, lijo con lija del 500 o 600.
No utilizo lana metálica. Solamente lija de agua.
A partir de aquí, todo se lo debo a D. J. A. Chacón Tenllado. Artista luthier que tuvo la amabilidad y paciencia de dedicarme todo un día y explicarme hasta el mas mínimo detalle el proceso de barnizado con goma laca. No solo me enseñó, me dio productos para barnizar 3 o 4 modelos.
La Goma Laca y el alcohol tienen que ser de primerísima calidad. Creo recordar que el Sr. Chacón empleaba GL alemana y alcohol etílico de Panreac. Personalmente prefiero el etílico al metílico por los problemas que puede provocar el metílico. La GL tiene que disolverse y dejarse reposar unos días antes de aplicarla. Por supuesto sin impurezas ni nada que se le parezca.
La GL tiene que aplicarse con muñequilla. Las hago muy pequeñas (máximo de 1 cm. de diámetro) con tela de batista, a ser posible ya usada y lavada con el interior de algodón (el de farmacia). El algodón debe quedar muy apretado con la tela.
He hecho algunas pruebas con GL de la marca TITAN. Ya viene disuelta y he obtenido muy buenos resultados disolviéndola al 50% con alcohol de farmacia.
La muñequilla hay que mojarla y se escurrirla hasta que esté prácticamente seca. La mejor forma de apreciarlo es tocarte con la muñequilla en la cara o piel muy sensible y verificar que esté húmeda pero que no moje lo mas mínimo. Es indispensable que las superficies estén perfectamente limpias y sobre todo libre de polvo. Se empieza a barnizar a lo largo del casco o cubierta apretando la muñequilla contra la superficie a velocidad constante. No se debe pasar por el mismo sitio en una misma aplicación
Como la GL se disuelve con mucha facilidad, es muy importante que hasta que la mano aplicada no está perfectamente seca, no se empiece la siguiente. Repito: Nunca paso dos veces por el mismo sitio el la misma aplicación y siempre de forma longitudinal a lo largo del casco o la cubierta. La teoría dice que hay que barnizar haciendo ‘ochos’, pero yo lo hago a lo largo siguiendo la veta de la madera.
Al principio parece que la GL ‘no cubre’, pero no hay que perder la paciencia. Hay que insistir y dar pasadas y pasadas apretando la muñequilla contra la superficie. Tenemos a nuestro favor que la GL seca con mucha rapidez.
Una vez aplicadas varias manos, se lija de forma somera para quitar las posibles irregularidades (por supuesto con lija de agua del 500 o 600 y en seco), y verás que en las siguientes manos puedes controlar el grado de brillo de la superficie tratada.
El problema surge en las esquinas y sitios a los que no llega la muñequilla redonda. Hay que tener preparada alguna que tenga forma de pico.
Una vez terminada una mano, y hay que esperar a que seque, las muñequillas las guardo en un tarrito hermético lo mas pequeño posible. Las muñequillas requieren su pequeño rodaje. Las recién hechas barnizan peor que las ya utilizadas y si se te secan por el motivo que sea: no se tiran, las mojas con un poco en alcohol y a seguir barnizando. Si las tratas con cuidado y no rasgas la tela con un pico o una esquina, pueden duran mucho tiempo. Siempre, y antes de guardarlas de un día para otro, las humedezco algo en alcohol y de esta forma retraso el que se puedan secar. (Los tarritos de trufas son perfectos para guardarlas).
Reconozco lo pesado de este proceso. En alguna ocasión he defendido de forma algo vehemente este acabado, pero insisto: ¿Voy a renunciar a este acabado por escatimar unos días de trabajo?. La terminación y finura que ofrece la GL no se puede obtener con ninguno de los barnices que he utilizado hasta el día de hoy. Siempre que el efecto perseguido sea la de ‘barco nuevo’. Los modelos envejecidos es otra historia.
¿Cuál gusta mas? Esto puede provocar una polémica, con difícil fin, que no quiero iniciar.
Espero que si alguien se anima a barnizar con Goma Laca, quede tan satisfecho como yo he quedado.
Saludos:
Javier
Añado: Olvidaba unas fotos de muñequillas:
Antes de comenzar con este largo proceso, creo que es indispensable dejar la pieza a barnizar o lacar con una terminación impecable.
Siempre comienzo el lijado con lijas para madera de grano medio. Cuando ya obtengo una superficie en la que han desaparecido los arañazos, que en algunas ocasiones se producen cuando se lija en distinto sentido de la veta de la madera, afino algo con lija fina para madera, o en su defecto con lija de agua del 240 (aprox.).
Llegado a este punto, sigo lijando, en seco, con lijas de agua del 400. Procuro lijar a favor de la veta para evitar esos minúsculos arañazos que anteriormente he comentado.
Una vez que termino con la lija del 400, sigo con la del 500 o 600, ‘en seco’ y hasta sacar algo de brillo a la madera.
Continúo aplicando dos manitas de tapaporos algo diluido. Una vez que cada mano de tapaporos está perfectamente seca y para eliminar los brochazos del tapaporos, lijo con lija del 500 o 600.
No utilizo lana metálica. Solamente lija de agua.
A partir de aquí, todo se lo debo a D. J. A. Chacón Tenllado. Artista luthier que tuvo la amabilidad y paciencia de dedicarme todo un día y explicarme hasta el mas mínimo detalle el proceso de barnizado con goma laca. No solo me enseñó, me dio productos para barnizar 3 o 4 modelos.
La Goma Laca y el alcohol tienen que ser de primerísima calidad. Creo recordar que el Sr. Chacón empleaba GL alemana y alcohol etílico de Panreac. Personalmente prefiero el etílico al metílico por los problemas que puede provocar el metílico. La GL tiene que disolverse y dejarse reposar unos días antes de aplicarla. Por supuesto sin impurezas ni nada que se le parezca.
La GL tiene que aplicarse con muñequilla. Las hago muy pequeñas (máximo de 1 cm. de diámetro) con tela de batista, a ser posible ya usada y lavada con el interior de algodón (el de farmacia). El algodón debe quedar muy apretado con la tela.
He hecho algunas pruebas con GL de la marca TITAN. Ya viene disuelta y he obtenido muy buenos resultados disolviéndola al 50% con alcohol de farmacia.
La muñequilla hay que mojarla y se escurrirla hasta que esté prácticamente seca. La mejor forma de apreciarlo es tocarte con la muñequilla en la cara o piel muy sensible y verificar que esté húmeda pero que no moje lo mas mínimo. Es indispensable que las superficies estén perfectamente limpias y sobre todo libre de polvo. Se empieza a barnizar a lo largo del casco o cubierta apretando la muñequilla contra la superficie a velocidad constante. No se debe pasar por el mismo sitio en una misma aplicación
Como la GL se disuelve con mucha facilidad, es muy importante que hasta que la mano aplicada no está perfectamente seca, no se empiece la siguiente. Repito: Nunca paso dos veces por el mismo sitio el la misma aplicación y siempre de forma longitudinal a lo largo del casco o la cubierta. La teoría dice que hay que barnizar haciendo ‘ochos’, pero yo lo hago a lo largo siguiendo la veta de la madera.
Al principio parece que la GL ‘no cubre’, pero no hay que perder la paciencia. Hay que insistir y dar pasadas y pasadas apretando la muñequilla contra la superficie. Tenemos a nuestro favor que la GL seca con mucha rapidez.
Una vez aplicadas varias manos, se lija de forma somera para quitar las posibles irregularidades (por supuesto con lija de agua del 500 o 600 y en seco), y verás que en las siguientes manos puedes controlar el grado de brillo de la superficie tratada.
El problema surge en las esquinas y sitios a los que no llega la muñequilla redonda. Hay que tener preparada alguna que tenga forma de pico.
Una vez terminada una mano, y hay que esperar a que seque, las muñequillas las guardo en un tarrito hermético lo mas pequeño posible. Las muñequillas requieren su pequeño rodaje. Las recién hechas barnizan peor que las ya utilizadas y si se te secan por el motivo que sea: no se tiran, las mojas con un poco en alcohol y a seguir barnizando. Si las tratas con cuidado y no rasgas la tela con un pico o una esquina, pueden duran mucho tiempo. Siempre, y antes de guardarlas de un día para otro, las humedezco algo en alcohol y de esta forma retraso el que se puedan secar. (Los tarritos de trufas son perfectos para guardarlas).
Reconozco lo pesado de este proceso. En alguna ocasión he defendido de forma algo vehemente este acabado, pero insisto: ¿Voy a renunciar a este acabado por escatimar unos días de trabajo?. La terminación y finura que ofrece la GL no se puede obtener con ninguno de los barnices que he utilizado hasta el día de hoy. Siempre que el efecto perseguido sea la de ‘barco nuevo’. Los modelos envejecidos es otra historia.
¿Cuál gusta mas? Esto puede provocar una polémica, con difícil fin, que no quiero iniciar.
Espero que si alguien se anima a barnizar con Goma Laca, quede tan satisfecho como yo he quedado.
Saludos:
Javier
Añado: Olvidaba unas fotos de muñequillas: