Respondiendo a la sugerencia de Cayetano de que mostrara, en un paso a paso, la construcción de una de mis embarcaciones tradicionales en miniatura, voy a intentar hacerlo con el modelo de una barca de prácticos del puerto de Marsella de fines del XIX, derivada de una embarcación pesquera tradicional de la costa provenzal, que eran llamadas mourre-de-pouar (morro de puerco) por su característica roda prolongada por un corto espolón que evocaba el hocico de un cerdo.
Parto para su construcción de los planos que aparecen en el número 243 de julio de 2012 de la revista Chasse-Marée, ayudándome también de los que están en el libro “Le modélisme naval. Plan, styles et techniques” de las misma editorial y en el libro de Vence “Embarcaciones a vela latina” que muy amablemente me prestó Leopoldofran.


Pego las cuadernas recortadas en un trozo de contrachapado finlandés de abedul de 0,6 mm. Este pegado lo hago con una capa muy somera de pegamento de barra (tipo escolar), para posibilitar el que luego se pueda despegar el papel con facilidad.
Lo primero es la selección de la escala a la que voy a hacer la construcción, y en este caso escojo una que me deja un modelo de una eslora de 90 mm (que corresponde a una escala de 1:98).
A continuación reduzco en la impresora los planos a la escala elegida e imprimo el número necesario de copias para poder ir recortando cada una de las cuadernas de la caja de formas.




Una de las ventajas de trabajar con este contrachapado tan fino es que se puede recortar con tijeras, lo cual, para mí al menos, resulta mucho más cómodo, fácil y rápido que la sierra de pelo.
Un proceso similar lo hago con el perfil longitudinal de la embarcación (quilla, roda y codaste), si bien en esta ocasión dejo un cierto margen sobrante hacia el interior para poder encajar en él posteriormente las cuadernas. En este caso la plancha de la que recorto la pieza es de mayor grosor, de 2 mm. Marco a lápiz en la cara superior de esta pieza el lugar en que irá cada cuaderna) y luego despego el papel.

Para montar las cuadernas, recorto en su parte inferior (con la punta del cúter) una pequeña cajera que luego irá encajada en la ranura correspondiente, hecha en cada caso en las marca de lápiz antes marcadas en la pieza de la quilla.




Ya tenemos montado el esqueleto de la barca, al que en el paso siguiente añadiremos algunos elementos destinados a dotarle de mayor rigidez y a facilitar la posterior colocación de las tracas.
Saludos,
Javier

Parto para su construcción de los planos que aparecen en el número 243 de julio de 2012 de la revista Chasse-Marée, ayudándome también de los que están en el libro “Le modélisme naval. Plan, styles et techniques” de las misma editorial y en el libro de Vence “Embarcaciones a vela latina” que muy amablemente me prestó Leopoldofran.



Pego las cuadernas recortadas en un trozo de contrachapado finlandés de abedul de 0,6 mm. Este pegado lo hago con una capa muy somera de pegamento de barra (tipo escolar), para posibilitar el que luego se pueda despegar el papel con facilidad.
Lo primero es la selección de la escala a la que voy a hacer la construcción, y en este caso escojo una que me deja un modelo de una eslora de 90 mm (que corresponde a una escala de 1:98).
A continuación reduzco en la impresora los planos a la escala elegida e imprimo el número necesario de copias para poder ir recortando cada una de las cuadernas de la caja de formas.





Una de las ventajas de trabajar con este contrachapado tan fino es que se puede recortar con tijeras, lo cual, para mí al menos, resulta mucho más cómodo, fácil y rápido que la sierra de pelo.
Un proceso similar lo hago con el perfil longitudinal de la embarcación (quilla, roda y codaste), si bien en esta ocasión dejo un cierto margen sobrante hacia el interior para poder encajar en él posteriormente las cuadernas. En este caso la plancha de la que recorto la pieza es de mayor grosor, de 2 mm. Marco a lápiz en la cara superior de esta pieza el lugar en que irá cada cuaderna) y luego despego el papel.


Para montar las cuadernas, recorto en su parte inferior (con la punta del cúter) una pequeña cajera que luego irá encajada en la ranura correspondiente, hecha en cada caso en las marca de lápiz antes marcadas en la pieza de la quilla.





Ya tenemos montado el esqueleto de la barca, al que en el paso siguiente añadiremos algunos elementos destinados a dotarle de mayor rigidez y a facilitar la posterior colocación de las tracas.

Saludos,
Javier







































































