Barco del río Miño (Carocho)
Publicado: Lun Nov 11, 2013 1:52 pm
Otra muestra de embarcación tradicional gallega, de la colección de barcos tradicionales gallegos que estoy construyendo a escala 1:35.
En este caso se trata del barco del Miño, también conocido como “Carocho”. Esta embarcación, aunque en tiempos bastante popular, quedó casi olvidada en la historia por su escasa presencia en la geografía gallega, ya que su uso se limitaba a las riberas portuguesas y españolas del río Miño.
Junto con la dorna, son las únicas embarcaciones construidas a tingladillo y con una clara influencia nórdica, probablemente, fruto de las numerosas incursiones que dejaron los vikingos por esa comarca y por ende, sus conocimientos en construcción naval.
El casco del carocho se componía de: además de las necesarias quilla, roda y codaste, 10 ó 11 cuadernas para una eslora de entre 5 y 7 metros. Cuatro banzos por cada costado; tres enteros de proa a popa y otro, el superior, compuesto de dos piezas unidas en la cuaderna maestra. Como en casi todas las embarcaciones gallegas, el pino era el principal material empleado para su construcción.
Propulsado básicamente a remo, en ocasiones arbolaba una pequeña vela al tercio, asistida por un timón de considerable tamaño, quizás por la dificultad de navegar a vela en el río.
Una de las características más destacada de este barco era su enjaretado. Compuesto de dos cuerpos, se inclinaban hacia la proa y la popa, sin conocerse bien el por qué de esta disposición.
De construcción tosca pero líneas elegantes, estas embarcaciones se empleaban fundamentalmente para la pesca del sábalo y la solla, aunque no era extraño verlas transportando personas y mercancías entre las orillas del Miño.
Hoy día, como casi todas las embarcaciones tradicionales, el carocho está prácticamente desaparecido, y tan solo se mantienen aquellos que las asociaciones culturales o algún particular nostálgico conservan.
Para terminar, simplemente deciros que el casco lo he construido con la técnica de hacerlo sobre un molde macizo, empleando contrachapado de 0.6 para los banzos y maderitas de pino para el resto de elementos. Los remos los he tallado a partir de unas ramitas de granado, como se hacía antiguamente. El palo también es de granado y la vela la he confeccionado aprovechando un pañuelo viejo y muy gastado que guardaba para estas ocasiones; he simulado las costuras de las velas intercalando un hilo más oscuro entre la trama del tejido. A este respecto, tengo que comentar que a simple vista la vela tiene un aspecto bastante aceptable; otra cosa es cuando se le hace una foto macro, entonces queda patente la falta de escala de la trama de la tela.
Espero que os guste
En este caso se trata del barco del Miño, también conocido como “Carocho”. Esta embarcación, aunque en tiempos bastante popular, quedó casi olvidada en la historia por su escasa presencia en la geografía gallega, ya que su uso se limitaba a las riberas portuguesas y españolas del río Miño.
Junto con la dorna, son las únicas embarcaciones construidas a tingladillo y con una clara influencia nórdica, probablemente, fruto de las numerosas incursiones que dejaron los vikingos por esa comarca y por ende, sus conocimientos en construcción naval.
El casco del carocho se componía de: además de las necesarias quilla, roda y codaste, 10 ó 11 cuadernas para una eslora de entre 5 y 7 metros. Cuatro banzos por cada costado; tres enteros de proa a popa y otro, el superior, compuesto de dos piezas unidas en la cuaderna maestra. Como en casi todas las embarcaciones gallegas, el pino era el principal material empleado para su construcción.
Propulsado básicamente a remo, en ocasiones arbolaba una pequeña vela al tercio, asistida por un timón de considerable tamaño, quizás por la dificultad de navegar a vela en el río.
Una de las características más destacada de este barco era su enjaretado. Compuesto de dos cuerpos, se inclinaban hacia la proa y la popa, sin conocerse bien el por qué de esta disposición.
De construcción tosca pero líneas elegantes, estas embarcaciones se empleaban fundamentalmente para la pesca del sábalo y la solla, aunque no era extraño verlas transportando personas y mercancías entre las orillas del Miño.
Hoy día, como casi todas las embarcaciones tradicionales, el carocho está prácticamente desaparecido, y tan solo se mantienen aquellos que las asociaciones culturales o algún particular nostálgico conservan.
Para terminar, simplemente deciros que el casco lo he construido con la técnica de hacerlo sobre un molde macizo, empleando contrachapado de 0.6 para los banzos y maderitas de pino para el resto de elementos. Los remos los he tallado a partir de unas ramitas de granado, como se hacía antiguamente. El palo también es de granado y la vela la he confeccionado aprovechando un pañuelo viejo y muy gastado que guardaba para estas ocasiones; he simulado las costuras de las velas intercalando un hilo más oscuro entre la trama del tejido. A este respecto, tengo que comentar que a simple vista la vela tiene un aspecto bastante aceptable; otra cosa es cuando se le hace una foto macro, entonces queda patente la falta de escala de la trama de la tela.
Espero que os guste