Modelo de la popa del bergantín Galiano, de 16 cañones (1850-1867)
Nº inv. 5240
Es de madera y bronce. Dimensiones: alto 66 cm, longitud en el sentido de la manga 66 cm, longitud en el sentido de la eslora 56 cm. Modelo construido hacia 1850 en el taller de bombas del arsenal de La Carraca. Presentando en vitrina de cristal sobre mesa expositora de madera. La obra viva está pintada color cobre, el resto en negro con un cintón en amarillo claro. Monta un timón rebatible de bronce de fortuna que se podría desplegar en caso de pérdida de principal; era experimental e inventado por el ingeniero Mr. Fouque; fue montado en el arsenal de La Carraca en 1851, y probado en el viaje de Cádiz a La Habana realizado entre diciembre del mismo año y enero de 1852; según los informes de su comandante, Juan Bautista Topete y Carballo, el timón fue ensayado con éxito, aunque tenía el inconveniente de aumentar el peso en un punto sobrecargado con otros. En la popa figura cartela con el nombre GALIANO, dos globos terráqueos flanqueados por dos parejas de columnas de Hércules, todo ello en madera, lo mismo que las molduras talladas y doradas, claveteadas sobre el casco. El interior muestra camarotes con mamparos pintados de blanco y el mecanismo del timón, del que ha perdido parte.
El bergantín Galiano, recibió este nombre por Real Orden de 11 de abril de 1850. La quilla fue puesta en el arsenal de La Carraca el 1 de julio de 1850. Construido bajo la dirección del jefe de escuadra José de la Cruz, se botó el 13 de mayo de 1851 con las siguientes características: desplazamiento de 678 toneladas, eslora 129 pies y 7 ½ pulgadas, quilla 119 y 6 ½ pulgadas, manga 36 pies, puntal 19, calado a popa 14 y a proa 9 ½ , ambos en rosca; montaba 16 cañones lisos de 16 cm nº 5; dotación 138 hombres. Por Real Orden de 23 de octubre de 1850 pasó destinado a las Antillas al mando del teniente de navío Juan Bautista Topete y Carballo. Salió de Cádiz el 8 de diciembre de 1851 y arribó a La Habana el 18 de enero de 1852; este mismo año actuó e Veracruz. En mayo de 1854 tomó el mando el teniente de navío Juan Bautista Antequera. En junio de 1857 fue relevado por el capitán de fragata Antonio Cocco y Díaz Bustamante, y continuó en las Antillas, interviniendo en la vigilancia de costa hasta punta Maisí en prevención de las expediciones organizadas por los filibusteros (1859). En 1860 participó en la compañía de Santo Domingo. Por Real Orden de 7 de mayo del mismo año fue destinado a la Península y emprendió el viaje el 27 de junio para fondear en Vigo el 28 de julio; el 16 de agosto pasó a Ferrol, en cuyo arsenal fue desarmado y comenzó obras de carena que concluyó en 1863, quedando nuevamente armado el 11 de noviembre del mismo año al mando del capitán de fragata Manuel Belando y Paz. El 15 siguiente salió de Ferrol y fondeó en Cádiz el 5 de diciembre. Una vez reaprovisionado, en 1864 fue destinado a las fuerzas destacadas en la Estación Naval del Río de la Plata con base en Montevideo, donde sufrió daños ocasionados por un fuerte pampero en agosto de 1865. Regresó a Ferrol el 25 de mayo de 1866 en viaje que duró 65 días desde Montevideo y el 7 de julio quedó desarmado. Por Real Orden de 15 de agosto de 1868 tomó el mando el capitán de fragata José Martínez y Carvajal. Cuando el bergantín iba a ser rehabilitado al objeto de enviarlo al golfo de Guinea para servir de pontón en la isla de Elobey, se desistió de hacerlo el 18 de diciembre de 1871 a la visita de lo costoso de las obras, y fue baja poco después.
El modelo ingresó en el Museo Naval en virtud de Real Orden de 11 de marzo de 1852.