Esta bien discrepar.
En mi opinión, cuando se habla de un tema se debe tener como premisa buscar el mejor equilibrio entre lo ideal, lo posible y lo factible. Aparte precio y otras consideraciones menores.
Todo se puede hacer, pero los productos están preparados para un uso especifico y tiene una horquilla de uso que no permiten grandes desequilibrios. Un uso en unas condiciones desaconsejable implica un riesgo y es el que hay que evitar.
Un spray comercial de droguería esta orientado a la aplicación de grandes superficies y un determinado espesor aprox. 50 micras (que es muy grande comparado con lo que necesitamos), para lo cual la boquilla tiene un orificio de un tamaño acorde, un ángulo de abertura también adecuado y por ultimo esta cargado con una presión de gas alta que ira disminuyendo con el uso y por lo tanto debemos cambiar la velocidad y acercar o alejar según necesitemos..
En estos spray el ángulo es grande y en piezas pequeñas se perdería el 80% del barniz. Pringaríamos todo por la pulverización, habría que dar una pasada muy rápida para evitar una carga excesiva y si la pieza es algo compleja con ángulos habría que volver a dar otra pasada con el riego mayor de descuelgue.
El spray no permite dilución luego, como lo usamos como imprimación o acabado? Una madera necesita varias capas con distintos productos o diluciones para una mejor penetración.
Como conclusión, un spray es lo mismo que un aerógrafo pero con este último, puedes controlar todo lo que he comentado, a presión constante y puedes dejar a tu gusto el modelo.
Se puede usar el spray en modelismo pero como ejemplo gráfico y exagerando, sería como decir que podemos taladrar un orificio de 0,5 mm con un taladro de 500 w. Yo aconsejaría con un minitaladro.
Saludos
Jose