Por lo que yo sé los aparejos de manejo de un cañón, especialmente hasta que aparecieron los cañones de retrocarga, llevaban un cuadernal de tres ojos a cada lado, de unos 50 mm. de mena, para orientar la caña, y otro aparejo de tres ojos (solo a partir del s. XVIII), que hacía de retén de caña, situado en la parte baja de la cureña, de una mena similar, o superior si la pieza era de gran calibre.
Optativamente y a modo de ayuda podían llevar varios cabos auxiliares en el cascabel del cañón para retenerlo en los bandazos y cabezadas, o cuando la pieza se abretonaba, pero para el combate, solo operaban los anteriores además del braguero.
Saludos.
Fernando (Capitán Vernon).